viernes, 8 de mayo de 2009

Antes de volver a la cordura

Antes de volverme a la cordura quiero vivir una ultima noche en la luna, hablar con esa pared que ha sido tan buena oyente, sentarme de espaldas al televisor para escuchar el canto de esa avesilla disecada, que esta sobre el buró a un lado de la cama.

Antes de volver a la cordura quiero amar, para decir que alguna vez amé con locura, y quiero señalar con libertad las traiciones de la cordura, porque los cuerdos no ven como quienes miramos estando en la luna.

Antes de volver a la cordura quiero pintar letras en el aire con mis coloridos dedos, que se mueven acariciando una cara que solo los lunáticos ven, quiero reírme con todo el sentido del mundo, porque las vocesillas en mi cabeza, son reales, y me causa gracia la extrañeza de la gente que no puede escucharlas,ahí están, pero me miran con recelo porque saben que las voces me lo dicen todo sobre ellos.

Antes de volver a la cordura quiero soltar otra carcajada, porque el viento me hace cosquillas si mueve mi cabello a la cara, quiero deformar mi rostro, intentando imitar las facciones de esa gente extraña, que pasa con temor frente a quienes sus sensaciones han sido capases de liberarlas.

Antes de volver a la cordura, quiero morir condenada, por que volver a la cordura es volver a estar encerrada.

1 comentario:

  1. Vaya, me gusto mucho me pareció un buen soliloquio. Sin embargo no estoy de acuerdo con la forma en que colocas a la cordura. En mi opinión la locura esta sobrevaluada, sobre todo en el aspecto de que es el único espacio en que es posible ser libre. En mi opinión, uno puede ser libre en la cordura, solo que requiere un mayor esfuerzo y sacrificio que el ser libre en la locura. Además ¿Qué no es la locura también una forma de aislarnos de los demás? y si es así ¿Qué caso tiene ser libre si se esta solo¿

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